La calle de mi infancia
Martes, 31 de Marzo de 2009 por Claro
Tu madre…
ay, hace ya tanto de eso…
ww
Tu madre era el asfalto
convertido en buena tierra.
Bajo sus árboles
mil y una canicas
de infinitos colores
florecían dicharacheras
tras el aleteo de mariposas
de unas manos pequeñas.
ww
Escuchaban sus paredes
el tic tac de los relojes
que marcaban la 1 y las 2,
ese tiempo ahora detenido
en los recuerdos
del almíbar más dulce.
ww
Eran esos días en que
la vida se pillaba
con una carrerilla
hasta tocar una camisa,
días lejanos, ahora de ensueño,
cuando salíamos del escondite
dando la cara no sólo por mí
sino por todos mis compañeros.
ww
Entonces… tu madre
nos abría los trancos
de esos portales siempre abiertos,
y, entre charla y charla,
mientras ojeábamos tebeos,
comíamos pipas
en las aceras.
ww
Bancos, niños y ancianos
en sus manos llenas,
donde leíamos
con trazos de tiza y de rayuela
lo que, una vez más,
al caer la tarde
nos traería un nuevo día.
ww
Era esa vida en que
todo nos iba sobre ruedas
en nuestras bicicletas.
Brotaban niños en tu madre
y besos en las parejas.
¿No era esa la auténtica primavera?
ww
Y ahora mírate y mírame.
Tú y yo hijos de la calle
y padres del asfalto rápido
que todo lo entierra.
ww
¿Dónde está tu madre?
ww
15 Responses a “La calle de mi infancia”



Claro, te has desatado y gracias a eso podemos disfrutar de textos que, cada semana superan a la anterior.
Felicidades. Seguimos aprendiendo.
Gracias por tus palabras, Bomarzo. Tú que me miras con muy buenos ojos lectores. Me alegra que te haya gustado.
clarito, que arte con la pluma virtual te das… un poema precioso, lleno de fuerza… felicidades.
Besillos.
Las calles que fueron y que nunca volverán a ser. Pena de herencia dejamos a las nuevas generaciones aunque siempre hay personas, como t´, que las recuerdan con ese cariño.
Gracias, Nefer. No me convencía este poema demasiado. Me daba la sensación de que ha quedado algo ñoño, pero en fin… ¡Qué tiempos aquellos! ¿Verdad? Buen día, primor.
Gracias, Jesús. Sí, la hija es la calle actual. Llena de estrés, de gente corriendo, sin niños que jueguen o vecinos que charlen en las esquinas. A veces, cuando paseo por los barrios de Granada me doy cuenta de que falta algo… Paradójicamente el ruído a veces trae bastante silencio. Lo que faltan son esos niños que llenaban las plazas y las clases con combas, gomas, pelotas, rayuelas y toda clase de juegos llenos de ilusión y poco materiales.
Nosotros vivíamos en un primero… Y recuerdo cómo mi madre me decía en primavera. Abre la ventana, que da alegría escuchar a los niños jugar.
Qué buenos recuerdos nos traen estos versos a los que ya somos mayores de edad. Bravo, Claro.
Claro, que llevo todo el día sin estar más de cinco minutos en un ordenata. Se me había pasado este, creyendo que seguías griposa. No se repetirá, entre otras cosas, porque no tengo ganas de perderme cosas tan tiernas como las que nos regalas. Cada miércoles es un lujo. ¡Qué pena que tardes una semana en reaparecer!
Rigoletto
Gregorio: sí, unos recuerdos estupendos. Gracias por pasarte!
Rigo: sigo con trancazo que pa qué (y mi chico también), pero como lo tenía ya escrito, lo subí. Muchas gracias por tu comentario tan entrañable.
Bueno día a los dos,
Claro
Google does not offend your prospect?
Los recuerdos felices de tu niñez te hacen fuerte cuanto más lo necesitas. Por eso es tan importante una buena infancia , son los cimientos de la futura personalidad.
Por todo lo que describes tuviste una infancia llena de cariño.Me alegro amiga. Tú poema es precioso y a la vez nos expresa la evolución de esta nuestra sociedad, una sociedad por desgracia, más fría.
Un beso grande.
Llevas semana y pico, aunque sea santa, sin comparecer. Tú verás… Te figuro en Motril o así… y espero -esperamos- una producción acorde con la crisis: a tope.
Besos,
Rigoletto
Pinar: sí, tuve una infancia muy feliz, la verdad. Muchas gracias por tu comentario tan bonito.
Rigo: sí, estoy desganaílla. En realidad no etaba en Motril, aunque a decir verdad, no he parado en la casa. To el día de picos pardos, jajaja.
Besos y gracias
No sé si eres de la calle, ni sé de que pueblo eres, no si te pasas mucho en la carretera, tú eres de la poesía
jajaja. El tercero… ¡qué ingenioso eres! Me encanta que pases por aquí. Muchas gracias por tu visita.