Yo estuve allí
Martes, 24 de Febrero de 2009 por Claro
Con este poema pretendo reflejar lo importante que es para mí estar en los momentos, cruciales y no cruciales, de la vida de mis hijos. Normalmente, decimos “Yo estuve allí” para referirnos a un hecho de gran relevancia y, tal como lo veo, no hay nada más trascendental que compartir ese día a día con ellos.
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YO ESTUVE ALLÍ
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Tus primeras sonrisas
nacieron con el hambre
de los colores
que devoran el velo gris
de los días,
con la lluvia de la música
que acaba con el desierto
donde habita el silencio.
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Y… ¿sabes? Yo estuve allí.
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Tus primeros pasos
cortos, tambaleantes,
me llevaron segura
de mi vida a la tuya.
Fue como pasar de un túnel
a un prado de amapolas
de una acequia estrecha
a un caudaloso río.
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También, no lo dudes,
también estuve allí.
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Las palabras llegaron
a toda máquina
en el vagón rosado
de tu boca de vapor
y, desde entonces, escucho
como niña ilusionada
el sonido del tren
de tus más hermosos sintagmas.
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Sí, recuérdalo siempre.
Yo estuve allí.
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Y fue la otra tarde
con tus primeros pedaleos
cuando lo supe; la vida contigo
me va sobre ruedas
y no hay energía en el mundo
que me haga avanzar
como tus caricias cinéticas
o el combustible de tus besos
en cada estación del camino.
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Escúchame… ¡Yo estuve allí!
9 Responses a “Yo estuve allí”



Joder, Claro, qué ternura… Me voy a darle un besazo a mi niña. Porque quiero estar siempre allí.
Todos sabíamos ya lo madraza que eres de tus dos pavillos; lo que no sabíamos es que además de prosista eres una pedazo de poeta. Esto te va muy bien. Poemas llenos de sencillez, pero de alto calado lírico. Te lo repito: eres una cajita de sorpresas.
Rigoletto
Los hijos… el motor de nuestra vida Claro. Precioso poema
Un beso.
Qué suerte tienen tus hijos de tener una madre como tú, que siempre está… es precioso el texto Clarito, lleno de sentimiento…
Besillos.
Estuviste allí. Estás. Cuánta ternura cabe en la conjugación de esos verbos.
Besos.
Bomarzo: dí q sí, q es fantástico estar ahí con ellos.
Rigo: muaaaaaakkkkkkkkkk. Mil gracias. Espero poder seguir ofreciéndoos cosillas que os gusten.
El Pinar: y tanto… ¡Y vaya motor! Gracias!
Nefer: la suerte la tengo yo por tener unos hijos como ellos. Bueno… qué leches… también la tienen ellos, que yo soy muy buena gente. Jajajaja, no necesito abuela! Muchas gracias primor.
Juan Antonio: muchas gracias. Espero que esa ternura quede también de alguna manera en su recuerdo.
Besos y muchas gracias por vuestros comentarios,
Claro
Cuando mis churumbleles eran de corta edad, mi vida estaba entregada totalmente a ellos. Ahora van creciendo y se van despegando cada vez más. Pero es ley de vida. ¡Qué ternura se desprenden de esos versos!
Claro, esta biografía poética que estás construyendo para tus niños, ahora es bonita y sugestiva. Pero dentro de unos años no tendrá precio.
Eso espero, que les guste. Porque si no… a ver qué hago yo con los cientos de páginas que les tengo preparadas, jajaja.
Gracias Jesús!